La venta de las tierras de Vicente Goico a Diego de Alvear

Los pueblos originarios que habitaron nuestra región, progresivamente fueron dejando sus tolderías para acercarse a vivir en las ciudades o alrededor de los fuertes que se iban constituyendo. La familia Goico alrededor del año 1805 había recibido un reconocimiento por parte del marqués Rafael de Sobremonte, en el cual se le otorgaba la propiedad de las tierras ubicadas al sur del río Diamante. Los pueblos originarios y en su gran mayoría de raíz nómade, tenían un sentido muy particular sobre la propiedad, ellos se consideraban dueños de las tierras sobre las que podían caminar. No estaban sujetos a documentos o escrituras. Algunos historiadores suponen que quizás esta condición hizo que no valoraran su importancia y los llevaran a perder los títulos que poseían y así fueron vendiendo grandes extensiones de sus tierras en el sur mendocino.

Lo concreto es que, a partir de 1824, los Goico, comienzan a vender los terrenos que poseían, a veces sólo por unos pocos animales o por unos pesos, de acuerdo a los registros en actas de diferentes escribanos de Mendoza: algunos de los compradores fueron Juan y Miguel de Aldecua, Nicolás Guiñazú, Cmte. Manuel López, Juan Gualberto Godoy, Ángel Báez y Bartolomé Báez.
Distintas versiones hacen referencia a la venta del actual territorio departamental de Vicente Goico al Alférez del Cuerpo de Dragones del Fuerte de San Rafael Ángel Báez. El Alférez Ángel Báez era el padre de la esposa del abogado mendocino Manuel A. Sáez y abuelo de los pioneros alvearenses Luis y Alfonso Sáez Báez.

Algunas de estas versiones, aseguran que en el acta de venta no se incluía el territorio alvearense, otras que si, la versión oficial nos indica que, el 11 de mayo de 1825 el cacique puelche Vicente Goico le transfirió a Ángel Báez más de un millón de hectáreas comprendidas entre los ríos Atuel, Diamante y Salado, e incluso, de acuerdo a algunas investigaciones históricas llegó a incluir sectores del norte pampeano en donde se encuentra actualmente la ciudad de Santa Isabel y Colonia Butalo.

Luego la propiedad pasó por varios propietarios: José Puch y Cía.; (Descendiente de Carmen Puch de Güemes, esposa del Gral. Martín Miguel de Güemes e hijo del General Dionisio Puch, quien fuese gobernador de Salta en los años 1841 y 1856); Francisco Videla; Leopoldo Taboada (Militar Naval Argentino, recordado por sus incursiones navales por el río Negro) y Melchor Beláustegui (Descendiente de Felipe de Arana el cual era un abogado reconocido que participó en los acuerdos previos a la Revolución de Mayo, miembro clave en el movimiento que lideraba Manuel Dorrego, Ministro de Relaciones Exteriores de Rosas durante los bloqueos francés y anglo-francés).

Finalmente, Taboada y Beláustegui venden las tierras que comprenden el territorio departamental y parte de la provincia de La Pampa, el 28 de mayo de 1884 a Diego de Alvear. Esa transacción estaba sujeta a la mensura del inmueble, que fue realizada por el agrimensor Félix Dabadíe cuatro meses después.

Comentarios