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Vendimia y más: el calendario de Mendoza mes a mes

Mendoza produce el 70% del vino argentino y recibe más de 3 millones de turistas por año. La mayoría llega en marzo, para la Vendimia. Pero la provincia tiene programa para cada mes del año, y los que viajan fuera de temporada suelen llevarse la mejor experiencia. Si buscás pasajes a Mendoza para planificar tu viaje, seguí leyendo y enterate del calendario mes a mes. 

El verano empieza fuerte. En enero se realizan las Vendimias departamentales, fiestas locales en cada uno de los 18 departamentos de la provincia donde se elige a la reina departamental con shows de folklore, gastronomía regional y entrada gratuita. En enero también cae el Encuentro de las Naciones, un festival grande con artistas nacionales. 

Febrero suma el Festival Rivadavia le Canta al País. Y en el río Mendoza, el deshielo habilita la temporada de rafting con salidas desde Potrerillos para todos los niveles. La Alta Montaña también está en su mejor momento: las rutas de acceso al Parque Aconcagua están abiertas, Puente del Inca brilla sin nieve y se puede llegar hasta el campamento base de Confluencia.

Marzo es el mes de la Vendimia. La edición 2026 celebró 90 años con el Acto Central en el Teatro Griego Frank Romero Day el 7 de marzo, la Vía Blanca de las Reinas, el Carrusel y la Bendición de los Frutos, que por primera vez se realizó en Lavalle. La Vendimia Para Todxs, un evento que ya lleva 30 ediciones, cerró el calendario el 14 de marzo. Durante esa semana Mendoza está al máximo: hoteles llenos, bodegas reservadas con semanas de anticipación y un ambiente que no se repite en el resto del año.

Abril y mayo son la temporada secreta. Los viñedos se tiñen de rojo y dorado, las temperaturas bajan a un rango ideal de 12 a 25 grados, los turistas desaparecen y las bodegas te atienden sin apuro. Muchas ofrecen maridajes de temporada con platos de otoño. Las termas de Cacheuta, a 38 kilómetros de la ciudad, funcionan todo el año pero en otoño la combinación de agua caliente y aire fresco es otra cosa. Los precios de alojamiento bajan considerablemente.

De junio a septiembre, la cordillera se cubre de nieve. Las Leñas, Penitentes y Vallecitos abren sus pistas para esquí y snowboard. Pero no hace falta esquiar: Las Cuevas se convierte en un pueblo de cuento invernal, el Valle de Uco ofrece degustaciones junto a la chimenea con los viñedos nevados de fondo, y el Cañón del Atuel en San Rafael, sin las multitudes del verano, parece un paisaje de otro planeta.

La primavera llega con los almendros en flor y las viñas brotando. Septiembre a noviembre es la mejor época para recorrer bodegas en bici, hacer trekking en la precordillera y disfrutar del Parque San Martín sin el calor del verano. El clima ronda los 20 grados, llueve poco (Mendoza apenas acumula 250 milímetros al año) y los precios siguen en temporada baja.

Si el plan es vino, otoño y primavera. Si es nieve, invierno. Si es aventura y agua, verano. Y si es Vendimia, marzo. Mendoza no necesita que elijas el momento perfecto: necesita que vayas.

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