Cuando el deporte también mueve la economía de Alvear
General Alvear necesita movimiento. Necesita visitantes, actividad comercial, ocupación turística y oportunidades para quienes trabajan, invierten y emprenden en el departamento. En ese camino, la organización de eventos deportivos se está convirtiendo en una apuesta concreta de la gestión del intendente Alejandro Molero.
El Torneo Argentino de Selecciones Juveniles de Handball, disputado del 4 al 9 de octubre, dejó mucho más que resultados deportivos. Con 26 equipos participantes, convocó a jugadores, entrenadores, dirigentes, árbitros y familias que llegaron desde distintos puntos del país. El movimiento generado se tradujo en un 65% de ocupación en los alojamientos y en una circulación de visitantes que alcanzó a la gastronomía, los comercios y los servicios locales.
Las estimaciones del sector turístico ubican en alrededor de 280 millones de pesos el derrame económico del torneo. Una cifra que dimensiona el potencial de estas iniciativas y que permite mirar al deporte desde otra perspectiva: además de competir, integrar y formar jóvenes, también puede generar ingresos y oportunidades para la comunidad.
La decisión de apostar por estos encuentros responde a una idea que merece continuidad. Cada evento que llega a Alvear abre una posibilidad para sus prestadores turísticos, sus restaurantes, sus cabañas, sus hoteles y sus comercios. También permite que quienes visitan el departamento lo conozcan, se lleven una experiencia y puedan elegir regresar.
Nada de esto ocurre por casualidad. Para que una ciudad sea sede de competencias nacionales hace falta gestión, organización, articulación y una política que sostenga esa búsqueda en el tiempo. La administración de Molero viene impulsando ese camino con la intención de que General Alvear no sea solamente un lugar de paso, sino también un destino capaz de convocar y recibir.
El desafío es darle continuidad, ampliar la agenda y lograr que el movimiento no quede limitado a unos pocos días. Porque cuando un evento termina, los resultados deportivos quedan en la memoria, pero el impacto también debe medirse en las mesas ocupadas, las camas utilizadas, las ventas realizadas y las oportunidades que se abren para la economía local.
Apostar a los eventos es apostar a Alvear. Es entender que el desarrollo también se construye generando motivos para que la gente llegue, conozca el departamento y consuma sus servicios. En una comunidad que necesita ampliar sus oportunidades, cada convocatoria que se transforma en actividad económica cuenta. Y convertir esa posibilidad en una política sostenida es una decisión de gestión.

