Afirman que el año hídrico es peor del que esperaban

La sequía hidrológica que atraviesa la provincia de Mendoza ya no es una novedad, pero lo que sí es nuevo es que es mucho peor de que lo pronosticó Irrigación para la temporada de verano y de riego. Ha habido un 20% menos de agua de lo que se había previsto, que ya era poco.

Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica del Departamento General de Irrigación, explicó que en el pronóstico de caudales, se había calculado que habría un 54% de agua con respecto a un año normal pero que en realidad la situación ha sido peor de la que esperaban.

«El tema es que se había pronosticado la mitad de agua y en estos últimos tres meses ha sido peor, ha habido un 20% menos de agua de lo que se esperaba», contó Villodas en referencia al volumen de agua de caudales de los ríos lo que impacta directamente en los embalses de agua.

Tan grave es la situación que en algunos diques como El Carrizal se llegó entre fines de diciembre y principios de enero a mínimos históricos, es decir, que nunca se habían alcanzado. El Carrizal estuvo al 26% de su capacidad y, según el último boletín de información hidroniveometeorológica está ahora al 32% de su volumen total.

«Es probable que cuando larguen de vuelta el riego en todo el este de Mendoza el volumen vuelva a bajar. Habíamos pronosticado un año malo y está viniendo peor de lo calculado. Esto hace que permanentemente se estén reprogramando los programas de riego», agregó Villodas.

La explicación de por qué los caudales son tan bajos está directamente relacionada con la escasez de nevadas en el invierno. «Mendoza vive y existe en función de la nieve, no es que falte temperatura para derretir nieve, no hay nieve y la del año pasado fue la peor nevada en 20 años», agregó el funcionario.

Otro dato que da cuenta de la compleja situación hídrica que atraviesa Mendoza es que los embalses no recuperarán los volúmenes que tenían al comenzar la temporada de riego. «Van a subir un poco pero no van a alcanzar para recuperar el año pasado, con seguridad ninguno va a llegar a los valores que vimos en la temporada pasada y eso es muy grave para la temporada que viene en agosto de 2020», explicó Villodas.

Frente a este panorama, Irrigación trabaja en una nueva reprogramación del riego para poder terminar la temporada de la mejor manera posible.

Mejorar el riego intrafincas

Con escasez de agua y con una situación que se agrava cada vez más, la pregunta obligada es cómo mejorar los sistemas de riego que consumen la gran mayoría del agua de Mendoza. Según Villodas, la impermeabilización de canales ayuda pero lo más eficiente es mejorar el riego dentro de las fincas.

«Es evidente que el riego tecnificado es más eficiente, pero no sería la solución en general, pero aunque lo pongan todos, es inviable económica y financieramente. No hay financiación para eso, y el costo de energía para poder presurizarlo es grandísimo», explicó.

Para el director de Gestión Hídrica del DGI, lo más viable en el contexto actual de Mendoza y del país es mejorar los sistemas de riego que ya están. «Estamos trabajando y bastante en eso,en poder invertir y mejorar la eficiencia intrafinca, con inversiones chicas que apunten a hacer el riego en un 10 o 15% más eficiente que ya es muchísimo», comentó.

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