El acueducto ganadero y el impacto social en los habitantes

La empresa que construyó el acueducto ganadero Bowen-Canalejas dejó bocas para abastecer a la población de varios parajes con agua potable y también para combatir incendios de campos en temporada estival.

El impacto social que tendrá el funcionamiento del primer acueducto ganadero de Mendoza es otro de los beneficios importantes que aportará a la región, porque además de servir agua de calidad para la hacienda de los campos de más de 900 mil hectáreas también permitirá dotar de agua a las poblaciones del interior de los ampos con bocas que estarán disponibles para los combatientes de incendios.

El acueducto, construido por Obras Andinas, es de 948 mil hectáreas y cuenta de 606 kilómetros de tuberías en cinco ramales: Ramal Ruta 188, Corral de Lorca- Los Huarpes, Mora Norte y Mora Sur. Los mismos llegan a 230 puntos de entrega y en cada punto de entrega está conformado por una borna que está compuesta por válvulas que hacen llevar el agua a cada uno de los campos.

«Es una obra importante para lo productivo y social, porque se han dejado bocas por el tema de los incendios para que lo utilicen los brigadistas, se han dejado bocas en los parajes cerca de las escuelas para que se abastezca a la población», dijo Eduardo Koltes, a cargo de la obra del Acueducto por parte de la empresa Obras Andinas.

Koltes informó que el paraje Canalejas, que está en el límite con la provincia de San Luis, tiene una escuela que no tenía agua «y ahora tendrá agua de calidad por eso esta obra tiene un alto contenido social»

El profesional resaltó que es una obra que da agua de excelente aptitud, y está pensada también «para ayudar a los brigadistas en épocas de incendios, no solo satisface la parte productiva para tener mejor vacuno si no que se ha pensado en la gente de la zona».

Comentarios