Emocionante encuentro entre un ex combatiente y la enfermera que lo atendió en Malvinas

Marisa Peiró y Ernesto Urbina, como si fuera el capítulo final de una historia, se fundieron en un interminable abrazo, mientras lloraban emotivamente tras un encuentro que se dio 36 años después.

Es que en plena guerra con los Ingleses por las Islas Malvinas la enfermera alvearense Marisa Peiró atendió al Cabo Segundo Ernesto Urbina, reconocido por ser el primer herido de la guerra, en abril de 1982.

Este martes, y gracias a la red social Facebook, ambas personas se reencontraron entre lágrimas y con la bandera Argentina que flameaba en la plaza Principal de Alvear como testigo.

Como quedó inmortalizado en la fotografía, despues del abrazo y las lágrimas Marisa tendió los brazos alrededor del rostro Ernesto como si otra vez lo estuviera ciudando y conteniendo, tras las heridas que lo dejaron en terapia intensiva en la base naval Puerto Belgrano.

Dos historias

Ernesto Urbania, estudió enfermero naval y como quería algo más se anotó en curso de fuerzas especiales, ese grupo trabajaba dentro del terreno enemigo, por ese motivo le tocó participar en la operación Rosario, fue una navegación dura en medio de un temporal hasta llegar a la costa de Malvinas, en el inicio del conflicto bélico con Inglaterra.

Integraba la patrulla del capitán Pedro Giachino y combatió en la toma de la casa del gobernador Ingles en puerto Argentino, “fue duro y difícil, Pedro Giachino y otros fueron heridos y en mi función de enfermero quise atenderlos pero también caí herido de bala, no pude llegar a ayudarlos, me atendí yo y luego fui el hospital naval”, recordó Ernesto ante Marisa y el intendente Walther Marcolini, quien presenció el esperado encuentro.

Ernesto recordó que había muchas personas esperando y una de ellas era Marisa “en mi recuperación tuve mucho cariño, estaba entre algodones y tuve mucha contención. Con el tiempo yo me retiré de la armada seguí de enfermero y a Marisa nunca más la vi, ni a las otras enfermeras que me atendieron, por suerte existe internet y por Facebook un día recibí una solicitud de amistad y era Marisa…”, siguió

“Estoy eternamente agradeció a todo el personal de esa época, pero más allá de la parte profesional hubo una parte más humana que nos hacia una gran familia, somos hermanos de la vida con Marisa”, reflexionó.

Marisa, por su parte, integró la primera promoción en la Armada Argentina en el año 80, estaba en la carrera de enfermería y antes del 2 de abril ya se hablaba de guerra, “no sabíamos, éramos las únicas mujeres militares y hoy después de 36 años me encuentro Ernesto Ismael Urbina que fue el primer herido que llegó a la guardia medica de la base naval Puerto Belgrano, donde yo me encontraba de guardia, le hicimos los primeros auxilios, estuvo en terapia intensiva y después estuvo en la base un mes”, contó.

Marisa reside en Canadá y recibió en a Alvear a Ernesto, “nos encontramos después de 36 años, nos abrazamos como si nos hubiéramos visto todos los días. Cada vez que hablamos de esto me emociono, porque éramos chicas tenía 18 y no esperábamos una guerra, eran recibir heridos, había sirenas y se vivieron días de angustias, los cuidamos y a mí me tocó estar en la sala de quemados y que cosas no hicimos”, recordó.

Pedido de pensión

“Nosotros nunca tuvimos un reconocimiento monetario, ni una presión ni nada, fuimos descubiertas en el año 2013 donde el congreso nos recibió, siempre nos ocultaron”, dijo Marisa Peiró durante el encuentro.

La enfermera recordó que se escribieron libros que hablan de mujeres invisibles, “éramos nosotras… en el 2015 recibimos una medalla por haber participado en el conflicto bélico, esperamos ese reconocimiento; pero estamos vivas y pudimos mostrarle al mundo que éramos jóvenes y pudimos hacer bien nuestro trabajo”, culminó.

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