Pandemia: la cura del desencuentro nacional

Por Daniel López, Concejal General Alvear.
Sin lugar a dudas la agenda pública indica que el gran desafío a superar es el coronavirus.

¿Será que esta catástrofe nos determine a los argentinos a caminar por primera vez la senda de los acuerdos?
Desde la independencia, nuestro País ha sido “victima” de grandes desacuerdos, entre unitarios y federales; nacionalistas y liberales, todos acabaron en enfrentamientos. Tuvimos mazorca, guerra civil, Constitución Nacional, «masacre del desierto» e inmigración masiva. Más tarde, sufragio universal, reforma universitaria y, al mismo tiempo, Semana y Patagonia Trágicas.

Sin embargo, de esta sociedad que no sabe entenderse han salido cinco premios Nobel – tres en ciencias- demostrando una capacidad individual ejemplar, aunque en lo colectivo fracasamos estrepitosamente.

Ahora estamos en democracia, pobres, siempre enfrentados, infectados de corrupción, en decadencia cultural y sin proyecto claro.
No estamos solos, tenemos un enemigo invisible, que nos azota en forma de pandemia, que nos iguala, que no distingue, que nos declara una guerra silenciosa y que verdaderamente nos está poniendo a prueba.

El mundo moderno y dinámico nos exige salir de ese “Antagonismo Nacional Histórico”, de la Derecha y la Izquierda, del River y Boca, de tantos episodios que nos ponen a unos y otros enfrentados; y transitemos el camino del encuentro, de la conciliación.

En épocas de violentas turbulencias sociales y de cuestionamientos políticos al orden vigente; Hobbes afirmaba que “:..Los hombres somos esencialmente solitarios. Nos juntamos con otros porque de alguna manera nos conviene, y si no nos conviniera nos mantendríamos independientes y a bastarnos con nuestra propia vida…”

El coronavirus nos igualó a tal punto que nos obligó a ser responsables, a cuidar al otro como la única alternativa para cuidar de nosotros y los nuestros.
Pienso en encuentro como una revelación de nosotros mismos y que trascienda la estructura personalista del YO. Comprender que sin encuentro no hay salud, sin la presencia de un Nosotros nuestra vida está vacía, aunque llena de posesiones materiales.

Estamos ante la oportunidad inédita de realizar cambios económicos, sociales y culturales que alimentarán la discrepancia una vez más.

La división tendrá a los dispuestos a conformar y abogar un espacio de Unidad, Colaboración y Solidaridad, el mismo que existe contra el Coronavirus, -para consensuar y resetear la historia de los desacuerdos y resentimientos- o bien, quienes opten por el camino Partidista y Personalista -con concentración del poder- que tanto mal le ha hecho a nuestro País.

La voluntad y obrar individual, serán factor determinante en un nuevo mundo, donde todos tenemos el imperativo moral de ser parte de la solución.
Asoman tiempos cargados de incertidumbre, donde el eslogan “Salimos Juntos” puede quedar marcado a fuego como el hecho épico Argentino que cure finalmente la Grieta.

Ojalá tengamos fortaleza.-

Daniel F. López
33.657.788

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