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El «Chueco» Gilí en problemas

El histórico ciclista alvearense podría tener graves conflictos legales luego de ser denunciado por Paula Quirós, quien lo acusa de inyectarle EPO sin su consentimiento. El multicampeón de la Vuelta de Mendoza podría ser inhabilitado de por vida y hasta podría terminar en la cárcel.

Sin duda el apellido Gili está vinculado a la historia del ciclismo mendocino, ya que Ignacio fue uno de los grandes emblemas del deporte pedal en las últimas dos décadas.

Pero en las últimas horas el “Chueco” está pasando por una situación bastante complicada. Es que una de sus pupilas, Paula Quirós, lo acusa de haberle inyectado eritropoyetina (EPO) sin su consentimiento.

Todo saltó a la luz cuando la misionera recibió un mail de la Unión Ciclista Internacional (UCI) donde le comunicaba que estaba suspendida provisoriamente, ya que se habrían constatado rastros de esta droga en una muestra tomada en marzo durante la Copa Internacional de ciclismo de montaña.

Quirós le dio una nota al diario El Territorio, contando además que el alvearense admitió esta acción, pero con el engaño diciendo que era hierro y un multivitamínico.

“Estoy muy mal, me arruinó la carrera”, compartió acongojada la actual número 56 del mundo y primera del ranking argentino con vistas para los Juegos Olímpicos de Tokio, que se van a hacer el año próximo, cita con la que Argentina cuenta con una plaza femenina y con la suspensión de Paula, sus puntos conseguidos en ciclo olímpico no serían contabilizados y el país se queda sin este lugar de privilegio.

“El daño ya está hecho, yo confié en él. Ahora los abogados se encargarán porque hasta puede ir preso”, añadió la ciclista, que desde hace cuatro años entrena con el mendocino e incluso Paula residió en los últimos años en esa provincia y regresó a Apóstoles cuando se inició la cuarentena obligatoria a mediados de marzo.

“El martes me llegó un mail de la UCI de que había dado positivo en Araxá, Brasil, en la última carrera que corrí y yo la verdad que no entendía nada. La semana anterior a que me llegara la notificación, mi entrenador -Gili- me dijo que ya no me iba a entrenar más, nos habíamos peleado y él me bloqueó de todos lados entonces no podía hablar con él”, contó Quirós.

“Mi papá se logra comunicar con Ignacio y él le manda unos audios diciéndole que él me había puesto eso sin que yo sepa. Le mandó varios audios explicando eso y ahí me enteré que si estaba corriendo con cosas que no tenía que usar. Tengo que hacer un descargo en la UCI explicando la situación con los audios de Ignacio, porque me van a suspender igual, pero quizás la sanción sea menos tiempo porque fue involuntario, yo no sabía».

Ahora Quirós espera que Gili haga el descargo por escrito y por escribano para tratar de bajar la sanción: “La sanción serían 4 años, pero como no fue voluntario podría ser menos tiempo, pero dependo del Tribunal de Disciplina”.

La sospecha más grande que tiene Quirós es que Gili ya sabía sobre la sanción y por eso renunció a seguir siendo su entrenador: “Ahora todo el mundo me dice que él seguro ya tenía información y que por eso él estaba pasando un mal momento, al menos lo que me decía a mí era que estaba con depresión y que no le gustaba cómo llevaba el entrenamiento acá -en Misiones- y me dijo que no iba a ser más mi entrenador y hasta me dijo un verso que también había dejado de confiar en mí y me bloqueó”.

Según Quirós, después que su papá logró hablar con el “Chueco” la desbloqueó y ahora le manda mensajes más seguido: «Ahora me escribe a cada rato, pero ya no le contesto. Me manda mensajes y audios, que le perdone, que me arruinó la vida, pero que se va a hacer cargo de todo, pero el daño ya está hecho. Es muy grave.

Fuente: Diario Los Andes.

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