La quita de subsidios duplicaría el costo de la energía

Más allá de lo que significa un ajuste de tarifas para una economía golpeada de por sí, el Gobierno nacional le puso fecha a una decisión delicada. Es que, una vez hecho el tan anhelado acuerdo con el FMI, el 17 de febrero próximo, además de discutirse una actualización de costos de energía, se abrirá la puerta al necesario recorte de subsidios para que los números de la balanza fiscal cierren: algo que puede impactar en los bolsillos de hasta 18% de los más de 652 mil usuarios que hay en Mendoza.

Aún antes de confirmar el entendimiento con el Fondo, el mismo ministro de Economía Martín Guzmán había anticipado una «segmentación» de los subsidios energéticos. Sería la segunda etapa de una iniciativa que se implementó 10 años atrás y ahora apunta a reducir una masa de asistencia de más de u$s 5.100 millones.

A inicios del 2012, la gestión de Cristina Fernández, con Francisco Pérez al frente del Ejecutivo mendocino, avanzó con la poda a unos 10.000 usuarios residenciales de mayor poder adquisitivo que, sin contar grandes industrias, según los cálculos pasaron a pagar hasta un 20% más por sus consumos.

Fue la primera vez que oímos hablar de «sintonía fina»: algo así como que «el que pueda pagar más, que pague». En ese momento, incluyó un conglomerado de más de 90 barrios privados del Gran Mendoza, Este y Sur de la provincia, pese a que el objetivo inicial era eliminar el beneficio a alrededor de 300 complejos, además de otras zonas residenciales cotizadas (casos corredores de las avenidas Emilio Civit y Boulogne Sur Mer, en Capital), que también quedaron afuera de un recorte incompleto.

Potencial impacto de la quita en Mendoza

Aunque aún no hay precisiones desde la Nación sobre cuál será el criterio para reasignar esos recursos, las tarifas vigentes en Mendoza con y sin la ayuda nacional muestran una brecha de casi el doble. La pauta de los últimos años pone el foco en no descuidar a los sectores básicos, y cada aumento de tarifa es directamente proporcional: a más demanda de energía, mayor porcentaje de suba tanto del llamado Cargo Fijo ($ por bimestre) como del Variable (costo/kilovatio consumido)

Actualmente, a un hogar categorizado como TR-1, el segmento inicial con un máximo de 299 kilovatios por bimestre, con subsidio se le factura a razón de $4,45 por kw consumido, pero con una quita completa de la asistencia debería pagar $10,40. En el caso de un TR-2 (entre 300 y 599 kw/bimestre) la brecha va de $5,45 a $11,39 por unidad, prácticamente igual que para TR-3 (demandas de más de 600 kw), de acuerdo a los cuadros estipulados por el Epre (Ente Provincial Regulador Eléctrico).

En cuanto al impacto, de acuerdo a donde a puesto el foco el Gobierno nacional puede alcanzar a casi 2 de cada 10 clientes abastecidos en Mendoza, entre consumos residenciales superiores y las llamadas Grandes Demandas. El registro oficial muestra que los hogares ubicados encima de los 600 kw bimestrales son 108.478, a lo que hay que sumar empresas, mayormente industriales (ver abajo).

Grandes usuarios, el «viejo-nuevo» objetivo

Precisamente los llamados T2R son la meta a la que apunta el Gobierno en esta nueva etapa de quita de subsidios energéticos para «segmentarlos», luego de un relevamiento del universo de usuarios durante el 2021.  De acuerdo a datos del IAE (Instituto Argentino de la Energía) los subsidios energéticos sumaron u$s 5.162 millones durante 2021, un 115,7% más que en 2020: de esa masa de asistencia, u$s 3.368 millones fueron a sostener al sistema eléctrico.

En diciembre, el ministro de Economía Martín Guzmán, acompañado por el Secretario de Energía, Darío Martínez, había advertido que «va a ser un avance estructural, porque permitirá focalizar los subsidios en la población que más lo necesita y que el Estado pueda reasignar los recursos».

Martínez explicó que «para avanzar en la reducción, ya hemos relevado el 80% de una gran base de datos de 16 millones de usuarios». En este plan, el secretario de Energía detalló que «hemos tomado la decisión de eliminar los subsidios a los grandes usuarios», salvo los sectores de salud y educación.

Con el bisturí sobre ese segmento en Mendoza, compuesto por 7.315 grandes empresas (T2R), el impacto también se deja ver y confirmaría el incremento, junto a los residenciales más demandante, para 18% del universo con servicio en Mendoza. Por caso, en horario pico de consumo los $2,61 por kw que pagan hoy se multiplicaría por más de 3, y en general, las potencias de hasta 50 kw pasarían de $8,44 por unidad a $14,09 luego de la incisión, o sea, un 67% más.

Hasta 100% más en un año

Mientras tanto, las tarifas han ido ajustándose durante el segundo año de la pandemia, en la medida en que también fue reactivándose la economía a la salida de la cuarentena dura impuesta entre marzo del 2020 y comienzos del 2021.

Comparativamente, los cuadros tarifarios vigentes (para el período noviembre 2021-enero 2022) muestran una actualización variable según la categoría de consumidores.

Así las cosas, mientras para un cliente residencial de hasta 299 kw bimestrales el CF (Costo Fijo, el importe que se factura además del valor del kilovatio) trepó de $78,44 a $160,35 de un año al otro, el costo de la energía (o Cargo Variable) pasó de $3,89 a $4,45. Mientras tanto, para un T1R3 significó ir de $4,68 a $5,44, y para los T2R un incremento de $7,22 por kw a $8,44, que luego de la segmentación se acentuará un poco más.

 

Fuente: SITIO ANDINO

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