Una alvearense nominada al Premio Abanderados 2018

Días atrás se conoció que la alvearense Emilce Jacobchuk sea una de las nominadas al Premio Abanderados 2018, por su labor como Directora de la Orquesta Alas Del Viento, compuesta por niños.

Ella ya es Abanderada en el rubro música e inclusión y a partir de noviembre y durante tres semanas se podrá votar en la web: https://www.premioabanderados.com.ar a los ocho nominados para que Emilce llegue a ser la Abanderada en el corriente año.

Abanderados es un premio anual que reconoce a aquellos argentinos que se destacan por su dedicación a los demás y difunde sus vidas para que su ejemplo inspire al resto de la sociedad. Además, el Abanderado del año obtiene importantes premios en efectivo que son destinados a los proyectos solidarios de sus ganadores.

A través de la asociación Alas del Viento, Emilce busca acercar a niños y adolescentes, de zonas rurales y escasos recursos económicos, la posibilidad de acceder a la educación musical de calidad que les permita la inclusión social. Además de los talleres de instrumentos, la Orquesta les ofrece un espacio de contención para el desarrollo de su formación integral. A través de un programa de estudio estable, los niños y adolescentes pueden proyectar la capacitación como un recurso introductorio a los Institutos de Nivel Terciario y Universitario, a fin de formarse como docentes o licenciados en instrumento. De este modo, pueden tener una salida laboral que les permita alcanzar la promoción social.

Alas del Viento es una inspiración para la comunidad de General Alvear: un recordatorio de que en una pequeña Ciudad del Sur de la Provincia de Mendoza se pueden realizar proyectos de impacto que repercutan más allá de sus límites geográficos. Semanalmente, 120 chicos se benefician de distintos talleres de instrumento y además, otros aprenden a distancia a través de un campus virtual.

Muchos ex alumnos de la Orquesta que continuaron sus estudios musicales de nivel superior fueron empleados como docentes de Alas del Viento. De esta manera, el proyecto logra la visualización de la promoción social que tiene como objetivo.

“He vivido mi infancia en la zona rural y he visto cuántos chicos talentosos quedaron en el camino por falta de fondos económicos y eso siempre me quedó grabado en la mente y en el corazón. La docencia de música es lo que me hace feliz y estoy convencida de que las artes son una herramienta de transformación social y que si nos involucramos en la comunidad, los cambios son posibles”, destacó Emilice Jacobchuk.

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