Violencia en el fútbol casero

Se registraron agresiones físicas en diferentes canchas del ámbito local. En Ferro-Andes se pegaron entre los jugadores. En Real del Padre participaron algunos hinchas y en Bowen un árbitro agredió a un técnico en el fútbol infantil.

La intolerancia de las personas ya cruzó todos los límites en el fútbol alvearense y si bien desde los clubes y la Liga Alvearense de Fútbol se hace un gran esfuerzo para programar partidos en el departamento hay algunos actores que prefieren destruir lo que se hace.

La variedad de los hechos de violencia que acontecieron este fin de semana marcan a las claras que la sociedad está enferma y no discrimina entre jugadores, hinchas, técnicos o árbitros.

En Oeste el local y Andes se enfrentaron por la fecha 8 del torneo. En lo deportivo ganó el Croto por 3 a 1 pero cuando José García árbitro del encuentro dispuso el final algunos jugadores de Ferro no se bancaron la derrota y fueron en busca de sus rivales. Todo arrancó entre dos y luego se mezclaron entre todos. Los que pegaban, los que se defendían, los que separaban y los que no entendían nada y se quedaron a un costado.

En Real del Padre el local recibió a Bowen y también a algunos simpatizantes del Naranja que querían algo más que alentar a sus jugadores. Según denuncian algunos dirigentes de Real del Padre, algunos bowenses en el entretiempo fueron hasta el kiosco que se arma para los partidos, se metieron, rompieron algunas cosas y se robaron otras.

Y quizás lo más lamentable, por los actores principales, se vivió en Bowen con una nueva fecha del fútbol infantil donde un árbitro no contento con los reclamos que le hizo un técnico ante un fallo agredió físicamente al DT y se armó una revuelta. Los protagonistas luego comentaron que no pasó nada y que sólo fue una discusión por diferencia en los criterios de un fallo arbitral pero testigos presenciales aseguran que la agresión existió.

 

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